Esa mañana amanecimos en Girona y recuerdo que era un día de mucha calor. Queríamos ir pronto a la Masía Garriga, sitio que habían elegido Andrea e Ignasi para celebrar su gran día. Llevaban desde el jueves acabando los preparativos, realmente todo estaba personalizado a su manera incluyendo muchos detalles hechos con mucho mimo y cariño.

Parte de familia se quedaba a dormir en la misma masía teniendo un bonito detalle de bienvenida en cada habitación. Los novios buscaron la Masía Garriga porque querían hacer su boda a su manera, sin seguir las inercias y patrones impuestos de alguna manera, y así lo hicieron, disfrutando desde el minuto uno resultando un día lleno de alegría, risas, emoción y ternura.

Tuve la gran suerte de capturar su boda, su familia y amigos, y de estos !que decir¡, este entorno es muy importante y dice mucho de lo que son como pareja. Nunca olvidaré el padre de Ignasi, ¡muy fan de este hombre! qué vitalidad, qué energía, yo de mayor quiero ser como él. Y las hermanas de Andrea…. que risas, buen rollo y cuanta complicidad entre ellas, la mayor de sus hermanas la llamaron la wedding planer de la boda, ayudó muchísimo en todos los detalles y tenía alguna sorpresilla preparada para ellos.

Una ceremonia muy emotiva donde no faltaron sus dos mascotas, dos perras llamadas Kira y Mei, no podría ser de otra manera, no podían faltar, no dejan de ser parte de la familia.

Vestido novia: La Núvia Pim Pam
Traje novio: Hugo Boss
Maquillaje: Belle saló de bellessa
Catering: El Ginjoler de l’Hort del Rector
Flores y ramo: Freesia de Nuri Bosch